El plagio no es el problema. La pereza pedagógica sí.
Por qué prohibir la IA en las escuelas es admitir que no sabemos enseñar.
Cada vez que un director me cuenta que su colegio acaba de "prohibir ChatGPT en clase", siento la misma incomodidad. No por la prohibición — entiendo la intención — sino por lo que la prohibición confiesa, sin querer, sobre el estado actual de la enseñanza. Si tu currículum se viene abajo porque un alumno tiene acceso a una máquina que escribe ensayos de 250 palabras en treinta segundos, no estabas enseñando a escribir…